La necesidad de libertad.



Nos pasamos la vida pensando y meditando un futuro, nos hacemos a la idea de que todo gira en buscar estabilidad y fijar unas normas de supervivencia. 


Caminamos de un lado a otro de la vida, buscamos amigos, buscamos estudios, buscamos trabajo... Pero, ¿buscamos libertad?

Nos encerramos mentalmente en lo que creemos correcto y lo que nos inculcan durante años. Todos sabemos que si no trabajamos, no podemos tener un techo, comida y los básicos de vida. Si encima conseguimos el trabajo soñado y con el sueldo suficiente, tendremos acceso a viajar y poder tener ciertos privilegios sin miedo a que nos duela el bolsillo... Pero vuelvo a preguntar, ¿alguno se para a pensar en la libertad?

ES fácil creer que si. Pero perdoname que sea yo quien te diga que no. 


Cuando crecemos y adquirimos responsabilidades, perdemos de alguna manera la libertad. Nuestros pensamientos están puestos en que podamos pagar alquiler/hipoteca, luz, agua, prestaciones necesarias para la vida. 


ES complicado en nuestros caminos elegidos, sentir libertad. De alguna manera ya estamos atados y si algo falla, si el trabajo se acaba, si suceden imprevistos... Ya estamos atados a buscar soluciones. 


No te pido que evadas la realidad, pero sí que de alguna manera aprendas a buscar un ratito de vida dentro de tu vida. 

Camina por un sendero, por la playa, por el monte... Camina por tu ciudad y párate a observar los edificios, los monumentos, las personas... Mira la vida desde otra perspectiva, aunque tengas que pagar ese día un facturon y no veas la solución. Aunque tengas que responder a ese mensaje que no deseas... 

Siempre hablo desde mi perspectiva de vida. Me baso en mi misma y en esos fallos que luego repaso para intentar no volver a cometer. 

Hace unos días alguien me dijo que no servía para ser emprendedora, esa misma persona fue quien me impulso a dar un paso más en ese camino tiempo antes... Días después me propuso hacer algo como emprendedora y necesité frenar, recuperar libertad y decidir mi respuesta. 

Quizas si no recuerdo que es lo que quiero, mi respuesta hubiera sido dejarme llevar por su opinion

Y no recordar que yo tengo la mía. Y no es por que sea más floja sino porque me olvido de sentirme libre de decidir. 


Un baño en la playa, un paseo al atardecer, una subida al monte, música que realmente te guste escuchar, la compañía de quienes realmente necesitas a tu lado. 

Y cuando en tu mente sientas que estás preparado, entonces decides y respondes conforme a tus sentimientos. 

No hay que seguir el ritmo que todos siguen. Es bueno marcar el que tu creas que necesitas. Sólo hay una vida y no podemos vivirla al gusto de los demás. 

Sabes, yo no soy la más indicada para animar a la gente. Pero quiero evitar que más personas caigan en el declive emocional del cual yo intento salir. Yo lucho por creer en mi, lucho por ser mejor persona y lucho por quererme tal como soy. 

Pero necesito reforzar mis emociones para crecer interiormente. 

Necesito ser fuerte para decir que no y para frenar a aquellos que con su astucia empañan mis ilusiones. 

Hay quien dice que debería aprender a ser más pícara y tener algo más de maldad... Pero insisto en que no voy a convertirme en quien no soy pero si voy a luchar contra los gigantes que vienen a herir. 

No te ates a lo que los demás digan de ti. Libera tu mente y tu corazón, libera tus sentimientos y tus pensamientos, vive y se feliz a tu manera. 


Camina despacio, aprende y disfruta de tus decisiones. Busca tu paz y aprende a dar paz a otros. 

No te dejes encasillar. Y cuando te marquen por un fallo, vuela alto y superalo. Aprende de él y enseña a otros sobre tus errores. 


Con todo el cariño de siempre y con más y más aprendizaje cada dia.

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Y por supuesto en mi blogg. 

Con Cariño, Marta 💛



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