EL CORAZON Y UN MOMENTO.


Según avanza la vida, nos vamos topando con situaciones que creímos que no serian parte de nosotros.

Nunca te imaginaste que una pandemia seria parte de tu vida, o que tu vida laboral seria un camino lleno de piedras, o que serias una de esas personas que acuden a un psicólogo para aprender a gestionar emociones...


Al menos yo solía pensar que tenia claro que quería y como quería hacerlo. Creía que los problemas eran para otros y que mi vida era una rueda que gira sobre un camino perfecto... (ilusa) es algo que me repito hacia mis adentros.

Pero si soy de las que ponen colores al arcoíris que nadie ve, soy la que sonríe cuando nadie mira, soy la que llora a escondidas ante una situación tierna y bonita.

Esa soy yo. Sigo buscando el hueco que mi vida tiene en este mundo. No quiero ser calificada como ... alguien que solo estuvo de paso... Soy fuerte, soy frágil, soy humana y a veces soy de piedra.

Soy una caja de emociones que no saben explicarse, soy un alma sensible a los oídos de los demás, soy una caja de sorpresas que aun no se ha abierto. 

Aun creo en la bondad y en la magia, aun creo en una mirada inocente que pide auxilio en silencio, aun creo en la fuerza del mundo y en la vida que soñé. 


Pero también creo en la decepción, en la gente desagradecida, en los que hacen el mal y los que son felices a costa de tu dolor. Eso no hay que olvidarlo. Por que para poder ser quien soy, he tenido que comprobar de cerca la ingratitud y el mal hacer de la gente. 

Creía que mi corazón nunca tendría cicatrices, creía que mi forma de ver las cosas eran correctas siempre, creía que de verdad importaba algo de mi a aquellos que me robaron felicidad y que me hicieron mis primeras heridas... pero algo de mi ve aun luz y sol, ven estrellas y lunas hermosas, soy incapaz de girarme ante aquellos que se creen mas que yo. 

Amo la vida aunque duela.


Y se que me levantare como las águilas con el poder del amor.


Llora lo que te duele, déjalo salir y sal a brillar como esa luz que eres en medio del caos y de la oscuridad. Llora sobre el hombro de quien te merece, no odies a los que te hirieron, no desees mal, ama la vida, ama el dolor para poder salir de el, amate a ti mismo.


Y no olvides nunca que siempre serás especial para alguien. Quizás no te recuerden o no recuerden tu nombre, pero recordaran que alguien hizo esto o lo otro, que alguien le sonrió cuando necesitaba algo especial, que alguien le dio una palabra de animo. 

Sana cicatrices y ayuda a sanar las de otros corazones. 


Con todo mi cariño y mi corazón, como siempre, aquí va otro trocito de mí. 


Marta Garcia Selva 💛


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Comentarios

  1. A veces, aunque duela, la vida te sacude de ese lugar donde no te correspondía estar y te pone en el que te mereces. A pesar de todo no dejes de sonreír. Recuerda que absolutamente todas las cosas nos ayudan para bien.

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