Confrontación de la realidad.
El miedo real de una situación es ese miedo que invade los sentidos y corta la respiración... esa situación insostenible que te hace cuestionar hasta el mas mínimo sentido de un nuevo día.
Estas temblando, sientes que todo lo que te rodea es peligroso, te ves vulnerable y todo lo que escuchas te retumba en tus adentros. Sientes la necesidad de llorar y a la vez sientes que de que vale llorar si nada se va a solucionar.
Tu instinto te dice que no puedes seguir así, mientras tu luchas por dejar de temblar y poder ponerte en pie. Andas con inseguridad porque dudas de ser capaz de dar un solo paso sin caerte. Pasas junto a un espejo y entonces te miras y te das cuenta que no reconoces ese reflejo.
¿ Quien soy?
Ahora comienzas a llorar, no queda nada de ti porque te has dejado ahogar, te has dejado llevar por el dolor y te has olvidado de que si tu no te cuidas, nadie podrá hacerlo.
Recuerdo cuando de pequeña me ponía enferma, recuerdo a mi madre venir a tocarme la frente y ponerme el termómetro, me traía una taza con caldo y me hacia dar sorbos para que fuera teniendo algo calentito dentro de mi. Traía un paño mojado fresquito y me lo ponía en la frente, me hacia cerrar los ojos y me decía:
Tranquila cariño que mama esta aquí, ya veras como te vas a poner bien, estas dando otro estirón ...
Me daba un beso y se marchaba.
Al rato aparecía mi padre, A ver Martituchi vamos a ver como va esa fiebre. Me ponía el termómetro en la axila, esperaba junto a mi y cuando lo miraba me sonreía y decía:
Y ha bajado, poco a poco vas mejor.
Me daban una aspirina infantil, un jarabe y mucho mucho mimo...
Fui creciendo y sinceramente aun después de casada seguían viniendo mis padres a cuidarme a casa. Mi madre me traía ese caldo calentito, se sentaban a mi lado y me seguían tratando como esa niña pequeña que era antes. Y así es como me curaba.
Daría lo que fuera por que mi madre me pudiera abrazar y me hiciera sentir que no pasa nada y todo se va a solucionar...
Atravesar el duelo después del fallecimiento de alguien a quien quieres, es un proceso duro y muy complejo.
Los recuerdos afloran a diario y hay días que te tumban y te dejan tan tocado que te cuesta respirar.
Esta pandemia nos esta trastocando todos los sentimientos, nos esta haciendo daño por varios frentes y nos esta confrontando con la realidad a base de duros escarmientos.
Las noticias no son alentadoras, casi a diario te enteras de que el padre de, la madre de , el hermano de, el primo de... no han soportado este virus y se han marchado dejando una familia rota y corazones quebrados.
No puedes acudir a su consuelo, no puedes abrazarlos, no puedes llorar a su lado, no puedes ir a velar a quien se ha ido ... y poco a poco te descompones.
Intentamos poner la mirada en un futuro incierto, hacemos el esfuerzo de visualizar una normalidad que nunca imaginamos que se fuera a desvanecer.
Miramos esas fotos, esos videos y revivimos esos recuerdos que parecen tan lejanos ... y entonces lloramos.
Es desolador pero es la realidad. Para miles de familias intentar pensar en un futuro es casi imposible, revivir fotos o recuerdos y querer que eso vuelva es completamente imposible. Esas personas que salen en sus recuerdos, muchas de ellas ya no estarán ... y ahí es donde el dolor te vuelve a golpear.
Ya nada volverá a ser como antes, pero está en nosotros crear ese nuevo futuro. Nos queda mucho camino por andar y recorrer, nos quedan muchas lagrimas aun que dejar caer para poder curar y avanzar.
No te dejes caer y busca ayuda. Acude a un profesional que te ayude a gestionar todo el dolor que esta pandemia esta trayendo a tu vida.
Agárrate fuerte a esa mano amiga que tienes cerca, y no des lugar a mirarte a un espejo y no reconocerte.
Si ya has llegado a ese punto, lávate la cara con agua fría, cepíllate tu pelo y mira tu armario, ponte un pantalón y un jersey de esos que te solías poner y ponte crema para dar brillo a tu cara.
Abre las ventanas de casa y deja pasar la luz del sol y el aire ... y ¡¡respira!!
Ponte tu mascarilla y sal a dar un paseo. No te fijes en todo lo malo, mira los arboles, mira el cielo, los pájaros, si tienes una fuente o el mar o un rio cerca, párate a mirarlo un ratito, siente la luz en tu rostro y el calor del sol en tus mejillas... si puedes hacerlo es por que estas vivo.
Por primera vez podemos decir todos de manera unánime que tenemos un mismo sentir.
Aceptar la realidad es parte de hacer frente a un futuro aun indeterminado.
Estamos colapsados y necesitamos ser fuertes para lo que aun queda por pasar, pero somos luchadores natos.
VAMOS A SALIR DE ESTA Y VAMOS A SONREIR A LA VIDA.
No estas solo, no estas sola... yo también sigo mi duelo, yo también sigo llorando. Estamos aprendiendo a vivir dentro de una situación compleja y eso hace mas duro sobrellevar el dolor.
Pero vamos a salir fuertes de todo esto.
Todos necesitamos y anhelamos un abrazo físico y lleno de cariño.
Cada vez queda menos.
Quédate conmigo un poquito mas y en breve estaremos recordando juntos todo esto.
Con todo mi cariño:
MARTA💛
Ay pequeña me llenaste el corazón. De verdad que qué conexión, qué impresión me causa eso Martita! No se puede ser más dulce y más tierna, no se puede sacar más fortaleza de la flaqueza. La impresión mía aparte, va del lado de lo que estoy sintiendo en estos momentos. Este post es especial para mí, y tú sabes por qué. A más de que nos va a llegar a muchos, es lo que estamos viviendo ahora y es total. Y eso de que al FINAL SIEMPRE sale la luz.
ResponderEliminarMaravilloso, muchas gracias. Maravilloso. Tienes un corazón de oro y una manera de escribir única. ❤️❤️❤️🌹🌹🌹❤️❤️❤️
En la distancia estoy a tu lado. Besos amiga.
Eliminar😘😘
ResponderEliminar😘😘
ResponderEliminarGracias hermano. 4ever.
EliminarCon ganas de leerte más 💞💋
ResponderEliminarGracias. Me animas a seguir.
EliminarMarta, es muy duro tanto que estamos pasando, pero siempre,cómo tú dices, hay que buscar un poquito de felicidad en todo lo que hay a nuestro alrededor. Seguimos avanzando por un mundo de corazones valientes.
ResponderEliminarJuntos vamos a salir de esta. Estoy segura.
Eliminar